El concurso propone la reforma y rehabilitación del antiguo parque de bomberos del Poble Sec, en Barcelona.   La primera estrategia, para aumentar la superficie útil del edificio objeto con tal de obtener una distribución de espacios más flexible y funcional, es aprovechar la altura libre de los forjados existentes para practicar un rebaje de la cota de la planta baja de 1,45m, permitiendo ubicar entre esta y la primera una planta más. Para permitir el acceso al edificio, la diferencia de cotas resultante es salvada mediante una franja de circulación situada entre los casi 5 metros entre el edificio existente y la alineación al vial. Para dotar de más sentido a esta acción aparece una mampara de vidrio que enmarca el edificio patrimonial y da una nueva imagen al edificio existente.   El programa se distribuye en dos grandes grupos. Por un lado, el museo y la sala de exposiciones temporales y por otro, el casal de los bomberos y el aula de prevención, que tienen la posibilidad de conectarse con el patio. Las circulaciones permiten un recorrido continuo.   La volumetría del edificio existente se mantiene con todos sus rasgos estilísticos, así como la estructura de la fachada principal, que refleja la funcionalidad i la organización interior en forma de “U”. Se mantiene la verticalidad e incluso se acentúa y se restauran aquellos elementos existentes que lo requieren, con la voluntad de ponerlos en valor.   El espacio central del Museo, sin climatizar, hace de regulador térmico de todo el edificio a través de la gestión de la ventilación de la cubierta, con mecanismos muy operativos como los de un invernadero. Con esta solución sólo se climatizan los 930 m2 de las salas que rodean el espacio central.

detalle: Concurso
autor: Lluís Jubert-Taller d’Arquitectura SLP, Franc Fernández, NUG Arquitectes y Josep Maria Esquius
emplazamiento: Calle de Lleida, 30. Barcelona
promotor: Ajuntament de Barcelona

 

año proyecto: 2013
sup construida: 1.064 m²

antiguo parque de bomberos del poble sec - barcelona 2013
El concurso propone la reforma y rehabilitación del antiguo parque de bomberos del Poble Sec, en Barcelona.   La primera estrategia, para aumentar la superficie útil del edificio objeto con tal de obtener una distribución de espacios más flexible y funcional, es aprovechar la altura libre de los forjados existentes para practicar un rebaje de la cota de la planta baja de 1,45m, permitiendo ubicar entre esta y la primera una planta más. Para permitir el acceso al edificio, la diferencia de cotas resultante es salvada mediante una franja de circulación situada entre los casi 5 metros entre el edificio existente y la alineación al vial. Para dotar de más sentido a esta acción aparece una mampara de vidrio que enmarca el edificio patrimonial y da una nueva imagen al edificio existente.   El programa se distribuye en dos grandes grupos. Por un lado, el museo y la sala de exposiciones temporales y por otro, el casal de los bomberos y el aula de prevención, que tienen la posibilidad de conectarse con el patio. Las circulaciones permiten un recorrido continuo.   La volumetría del edificio existente se mantiene con todos sus rasgos estilísticos, así como la estructura de la fachada principal, que refleja la funcionalidad i la organización interior en forma de “U”. Se mantiene la verticalidad e incluso se acentúa y se restauran aquellos elementos existentes que lo requieren, con la voluntad de ponerlos en valor.   El espacio central del Museo, sin climatizar, hace de regulador térmico de todo el edificio a través de la gestión de la ventilación de la cubierta, con mecanismos muy operativos como los de un invernadero. Con esta solución sólo se climatizan los 930 m2 de las salas que rodean el espacio central.
antiguo parque de bomberos del poble sec
El concurso propone la reforma y rehabilitación del antiguo parque de bomberos del Poble Sec, en Barcelona.   La primera estrategia, para aumentar la superficie útil del edificio objeto con tal de obtener una distribución de espacios más flexible y funcional, es aprovechar la altura libre de los forjados existentes para practicar un rebaje de la cota de la planta baja de 1,45m, permitiendo ubicar entre esta y la primera una planta más. Para permitir el acceso al edificio, la diferencia de cotas resultante es salvada mediante una franja de circulación situada entre los casi 5 metros entre el edificio existente y la alineación al vial. Para dotar de más sentido a esta acción aparece una mampara de vidrio que enmarca el edificio patrimonial y da una nueva imagen al edificio existente.   El programa se distribuye en dos grandes grupos. Por un lado, el museo y la sala de exposiciones temporales y por otro, el casal de los bomberos y el aula de prevención, que tienen la posibilidad de conectarse con el patio. Las circulaciones permiten un recorrido continuo.   La volumetría del edificio existente se mantiene con todos sus rasgos estilísticos, así como la estructura de la fachada principal, que refleja la funcionalidad i la organización interior en forma de “U”. Se mantiene la verticalidad e incluso se acentúa y se restauran aquellos elementos existentes que lo requieren, con la voluntad de ponerlos en valor.   El espacio central del Museo, sin climatizar, hace de regulador térmico de todo el edificio a través de la gestión de la ventilación de la cubierta, con mecanismos muy operativos como los de un invernadero. Con esta solución sólo se climatizan los 930 m2 de las salas que rodean el espacio central.

detalle: Concurso
autor: Lluís Jubert-Taller d’Arquitectura SLP, Franc Fernández, NUG Arquitectes y Josep Maria Esquius
emplazamiento: Calle de Lleida, 30. Barcelona
promotor: Ajuntament de Barcelona

 

año proyecto: 2013
sup construida: 1.064 m²